Publicado el 01/06/2015 Por:

Sobre el test de Stroop, sus fórmulas y la interpretación de los resultados

El test de Stroop que habitualmente se utiliza en neuropsicología clínica, comercializado como Test de Palabras y Colores (Golden, 2005), tiene algunas peculiaridades que no deben perderse de vista a la hora de utilizarlo en la evaluación de pacientes.

El test consta de 3 láminas que deben ser administradas en el siguiente orden:

  1. Palabras (P), una lámina con la que se valora el número de palabras escritas con tinta negra – en este caso nombres de colores – que el sujeto es capaz de leer en un tiempo dado (p. ej. VERDE ROJO AZUL).
  2. Colores (C), con la que se valora el número de colores de tinta que el sujeto denomina en el mismo tiempo (p. ej. XXX XXX XXX).
  3. Por último, la condición de interferencia, Palabras-Colores (PC), en la que el sujeto debe denominar los colores de la tinta de palabras en ensayos incongruentes; inhibiendo la respuesta automática – la lectura – y dando paso a la respuesta controlada – denominación de colores – más lenta, voluntaria y sujeta a errores (p. ej. VERDE ROJO AZUL).

Tras la medición de estos tres índices – P, C y PC – se deben realizar a posteriori unas operaciones matemáticas. Con las dos primeras medidas, P y C, se calcula PC’, una estimación de la puntuación que el sujeto debería obtener en la condición de interferencia (PC).

PC’ = (P x C) / (P + C)

Posteriormente, la resta entre la puntuación que realmente obtiene en la condición de interferencia (PC) y la estimación de la que debería obtener (PC’) es el indicador que informa de cuánto el individuo se deja interferir por el efecto de tipo Stroop (1935). Si la puntuación es positiva, el individuo ha inhibido adecuadamente la respuesta automática y, si es negativa, presumiblemente ha inhibido peor de lo que hubiera sido esperable (siempre considerando que la población general oscila aproximadamente entre el -10 y el 10).

INTERFERENCIA = PC – PC’

El problema surge cuando descubrimos que PC’ no deja de ser una estimación matemática de lo que el sujeto debería obtener; obviando otras variables relativas al individuo que, clínicamente, resultan cruciales en la valoración de las puntuaciones.

Una de las variables decisivas que hay que considerar cuando pensamos aplicar el test de Stroop a un paciente es cuánta experiencia lectora ha adquirido durante su vida. Así, debemos tener en cuenta que un lector muy experto se “autocastiga” en el cálculo de PC’ y, en consecuencia, en la puntuación final de interferencia; de alguna manera, su velocidad lectora incrementa el dividiendo de la primera fórmula mucho más de lo que incrementa el divisor por lo que, finalmente, PC’ será un valor más elevado (nótese que el dividendo del cociente es el producto de “lo rápido que lee” por “lo rápido que denomina colores“). Estaremos, por tanto, esperando de él más velocidad en la denominación de colores en ensayos incongruentes de lo que realmente deberíamos exigirle. Además, así como el efecto de tipo Stroop aparece en condiciones en las que la respuesta automática – la lectura – debe ser inhibida para dar paso a la respuesta controlada – denominación de color -, cuanto más automática sea la lectura, más dificil resultará inhibirla.

Para entenderlo mejor es interesante analizar el caso contrario; un lector principiante, bien por su edad o por su baja escolaridad, se “autorecompensa” en el cálculo de PC’ y su puntuación de interferencia en la medida en que, al disminuir el número de palabras leídas (P) y éste equilibrarse con el número de colores denominados (C), el dividendo y el divisor de la fórmula se equilibran, dando como resultado un valor de PC’ bajo. De manera paralela, estaremos esperando del lector principiante menos palabras leídas en la condición de interferencia de las que realmente deberíamos exigirle. Además, este sujeto, al no tener automatizada la lectura, no le resultará especialmente dificil inhibirla en durante la administración de PC. De alguna manera, si el sujeto lee igual de bien – o de mal – de lo que denomina colores, entonces todo son ventajas; un PC’ bajo y nada que inhibir durante la aplicación de PC.

Este efecto de desventaja para los lectores expertos y de ventaja para los lectores principiantes es obviada frecuentemente en la evaluación neuropsicológica y es un aspecto que modifica drásticamente la interpretación de las puntuaciones.

Existen otras variables que deberíamos atender en la misma medida como, por ejemplo, ciertas dimensiones de la personalidad y del estilo cognitivo. Es cierto que en el pasado se han dedicado muchos esfuerzos para demostrar que el Test de Stroop no correlaciona con factores de personalidad (como algunos trabajos del propio autor; Golden, Marsella y Golden, 1975). Sin embargo, resulta plausible que un lector “liberal” en sus respuestas, en el que prime la velocidad de ejecución, se estará poniendo el test más dificil – con ayuda de las fórmulas – en la medida en que prospere en su empeño por leer muchas palabras en la condición P (incrementando el dividendo de la fórmula, el valor de PC’ y, por ende, disminuyendo artificialmente su control de la interferencia). Por otro lado, un lector “conservador” en sus respuestas, que asegure la corrección o que, sencillamente, no esté interesado en la velocidad de ejecución, se estará beneficiando por ello en los cálculos de la interferencia (disminuyendo el valor del dividendo y del valor de PC’).

Así que cuando administren el test de Stroop en sus consultas se suguiere valorar: ¿cuánto de automática es la tarea de leer palabras para este paciente? ¿cuánto interés muestra en la instrucción “lo más deprisa que pueda“? ¿realmente está leyendo todo lo rápido que puede?… porque si en la lámina P obtiene un resultado excelente tendremos que valorar cuánto de bien o de mal resuelve la lámina PC sin usar la fórmula; si la utilizamos nos confundirá más que ayudarnos.

Referencias.        

  • Golden CJ. Test de colores y palabras (Stroop). Madrid: TEA Ediciones; 2005.
  • Golden, C.J., Marsella, A.J. y Golden, E.E. (1975). Personality correlates of the Stroop Color and Word Test: more negative results. Perceptual and Motor Skills, 41, 599-602.
  • Stroop, J.R. (1935). Studies of interference in serial verbal reactions. Journal of Experimental Psychology, 18, 643-662.