Publicado el 22/05/2015 Por:

Percepción visual en la enfermedad de Parkinson: de la retina a la corteza frontal

La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurológico del sistema nervioso central (SNC) de carácter degenerativo, crónico, progresivo y lento, que afecta a las áreas y los circuitos del cerebro encargados del control y coordinación del movimiento, del tono muscular y de la postura. Se caracteriza por una muerte celular masiva (cerca del 60%) de las células de la sustancia negra, responsable de la producción de la dopamina. Esto conlleva la reducción general de dicho neurotransmisor, tanto en la sustancia negra como en el putamen, el núcleo caudado, el núcleo accumbens, los segmentos internos y externos del globo pálido y los núcleos subtalámicos. Esta reducción dopaminérgica provoca a su vez que los pacientes con EP presenten rigidez, bradicinesia, temblor de reposo, abolición de los reflejos posturales y lo que se conoce como el fenómeno de la congelación. Sin embargo, los tres primeros síntomas de la enfermedad (rigidez, bradicinesia y temblor de reposo) son los más relevantes a la hora de realizar el diagnóstico de esta enfermedad.

[…/…] Diversos autores han concluido que en cerca del 20% de los pacientes con EP se observa un deterioro severo del rendimiento cognitivo y presentan demencia. Otro 60% muestran uno o varios déficits cognitivos, en muchas ocasiones similares a los que se encuentran en pacientes que han sufrido lesiones en la corteza prefrontal. El otro 20% no difiere estadísticamente respecto a sus capacidades cognitivas de los controles normales equiparados en edad.

[…/…] La alteración neuropsicológica más habitualmente nombrada en la literatura según es la visoespacial. […/…] Por funciones visoespaciales entendemos una gama de habilidades muy heterogénea, desde la exploración espacial, la discriminación visual y la orientación espacial hasta la percepción de ángulos, la memoria topográfica y las habilidades visoconstructivas.

[…/…] Se pueden distinguir tres grandes tipos de trastornos visuales y perceptivos en la EP, clasificados en función de su localización anatomofuncional:

  1. La retina y el núcleo geniculado lateral (NGL).
  2. La corteza visual y áreas extraestriadas.
  3. La corteza frontal y prefrontal.

[…/…] Así, dado que la patología de la EP involucra a la proyección dopaminérgica hacia la corteza prefrontal no es extraño afirmar, como se ha venido haciendo hasta la fecha, que muchos de los pacientes con EP sin demencia presenten déficits cognitivos similares a los que presentan otros pacientes con lesiones prefrontales. Sin embargo, los problemas visoperceptivos de los pacientes con EP no se circunscriben ni son exclusivamente secundarios a un deterioro frontal sino que pueden deberse a alteraciones en otros puntos anteriores del proceso. Por ello, se hace relevante el estudio de otros muchos trastornos relacionados con la disminución dopaminérgica en todo el sistema: desde las células ganglionares de la retina, hasta la corteza occipital y áreas extraestriadas.

Esta clasificación en función de la localización de los trastornos puede ayudar en investigaciones posteriores sobre el tema. Por un lado, seleccionando y agrupando la muestra según la localización específica de sus trastornos visoespaciales. Por otro lado, eligiendo y aplicando las pruebas neuropsicológicas propias de cada nivel de análisis.

Puede consultar el artículo completo en:
Ruiz Sánchez de León, J. M. y Fernández Guinea, S (2005). El proceso visuoperceptivo en la enfermedad de Parkinson: de la retina a la corteza frontal. Revista de Neurología, 40(9), 557-562.