Publicado el 15/05/2015 Por:

Estrategias terapéuticas básicas en la estimulación cognitiva de las demencias

La heterogeneidad de los perfiles cognitivos que presentan los pacientes y sus respectivas evoluciones a lo largo del tiempo hacen que la estimulación deba estar guiada por los resultados de una evaluación neuropsicológica exhaustiva y periódica, ajustando las metas terapéuticas a cada caso y en cada momento particular. La investigación ha mostrado cómo resulta crucial utilizar las estrategias de intervención de manera combinada, en la medida en que suelen mostrar más y mejores efectos (para una revisión exhaustiva de las estrategias consultar; Grandmaison y Simard, 2003). Aunque la mayoría de estas estrategias de intervención fue concebida para el trabajo con individuos amnésicos, es importante destacar que, en general, deben considerarse independientemente del proceso cognitivo que se desea estimular, ya sea la atención, las gnosias, el lenguaje, las funciones ejecutivas, las praxias o cualquier otro subproceso como la lectoescritura o el cálculo. Entre las más útiles para el trabajo con mayores se encuentran:

– El aprendizaje sin errores. Esta técnica se basa en la idea de que el paciente puede no ser capaz de recordar la retroalimentación de los ensayos en los que se ha equivocado y, por ello, es más propenso a volver a cometer los mismos errores por mecanismos de memoria implícita. Así, la técnica consiste en hacer que el paciente minimice el número de errores posibles que puede cometer, por lo que el profesional debe proporcionar la respuesta correcta antes de permitirle equivocarse; de no ser así, se fortalece una asociación errónea y se favorece que, en el futuro, esa asociación errónea se manifieste de nuevo.

– La visualización. Esta técnica está basada en la idea de que las asociaciones visuales mejoran la codificación, el almacenamiento y el posterior recuerdo de la información verbal dado que los sistemas de memoria se benefician del doble procesamiento. Los pacientes con demencias degenerativas, aunque presenten alteraciones en múltiples dominios, se suelen seguir beneficiando del uso de estrategias mnemotécnicas; por tanto, se ha propuesto que el procesamiento simultáneo de la información, por vías visuales y verbales, puede llegar a procedimentalizarse con la práctica.

– Las estrategias semánticas. Estas estrategias tienen en común que pretenden estimular la codificación mediante claves semánticas, haciendo que ésta sea más elaborada y distintiva, con la intención de que la información se memorice a niveles de procesamiento profundo y dichas claves puedan ser utilizadas durante el recuerdo. Se ha mostrado cómo la facilitación que proporciona el uso de estrategias semánticas, como la asociación o la categorización, parece especialmente eficaz cuando los pacientes autogeneran dichas claves durante la fase de codificación o aprendizaje y no son tan eficaces cuando no son evocadas espontáneamente en la recuperación. Estas estrategias mnemotécnicas, incluida la visualización, requieren un aprendizaje bastante intensivo, alta motivación por parte del paciente y una conciencia del beneficio de su uso que suele depender en buena medida de los años de escolaridad y el rendimiento cognitivo premórbido. Por tanto, aunque hay autores que proponen su uso en todos los sujetos con deterioro cognitivo, no está claro si resultan las más apropiadas para todos los pacientes.

– La recuperación espaciada. Esta técnica tiene como objetivo facilitar la evocación de la información incrementando progresivamente los intervalos de tiempo entre la presentación de un material y la respuesta posterior que se pretende evocar. Así, cuando un paciente no presenta dificultades para el recuerdo de la información con un determinado intervalo de tiempo, dicho intervalo debe incrementarse. En el caso de que con ese incremento del intervalo la recuperación fracase, el profesional debe volver a utilizar el previo; en el que no aparecían las dificultades. Una vez que vuelve a aparecer una tasa de aciertos adecuada, se vuelve a incrementar el intervalo entre la presentación de los estímulos y su recuerdo.

– El desvanecimiento de claves. Esta técnica tiene el objetivo de, en primer lugar, facilitar la evocación de una información aportando claves para el recuerdo – similar a la facilitación que se pretende mediante aprendizaje sin errores – y, en segundo lugar, disminuir progresivamente la necesidad de dichas claves hasta que el paciente ofrezca espontáneamente una respuesta correcta. Así, por ejemplo, cuando un paciente presenta dificultades en la recuperación de una palabra, se le ofrece la primera letra, la primera sílaba, las primeras dos sílabas, y así progresivamente hasta que recupere dicha palabra. Posteriormente, se le ofrece una menor cantidad de claves que en el último ensayo correcto y así, progresivamente, se van reduciendo las claves con el objetivo de que no llegue a necesitarlas.

Por último, se debe recordar que existen otras estrategias de intervención en el deterioro cognitivo que han demostrado en múltiples estudios sus efectos beneficiosos: el uso de ayudas externas, incluyendo la adaptación del entorno, la modificación de conducta, o la intervención sobre las familias (para una revisión exhaustiva consultar; Arango, Ardila y Fernández, 2003).

Referencias.        

Arango-Lasprilla, J.C., Ardila, A. y Fernández-Guinea, S. (2003). Las demencias: aspectos clínicos, neuropsicológicos y tratamiento. México, D.F.: Manual Moderno.

Grandmaison, E. y Simard, M. (2003). A Critical Review of Memory Stimulation Programs in Alzheimer’s Disease. Journal of Neuropsychiatry Clinical Neuroscience, 15, 130-144.

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Puede consultar el artículo completo en:
Ruiz-Sánchez de León, J.M. (2012). Estimulación cognitiva en el envejecimiento sano, el deterioro cognitivo leve y las demencias: estrategias de intervención y consideraciones teóricas para la práctica clínica. Revista de Logopedia, Foniatria y Audiologia, 32, 57-66.